sábado, abril 22, 2006

Fenicios.

(Advertencia: este post fue escrito al calor del momento y con un nivel de indignación importante. Quedan advertidos)

Tucumán es un lugar de mierda. Comencemos por ahí. Siempre lo fue, siempre lo será. Culturalmente, intelectualmente, socialmente, siempre fue una porquería.
Bueno, hace cosa de un mes y medio murió una chica, Paulina Lebbos. Deben saberlo, salió en todos los diarios. Como consecuencia de la muerte de esta chica (que es un ejemplo perfecto de hasta que nivel los manejos mafiosos y los aprietes clandestinos están INSTITUCIONALIZADOS en el manejo gubernamental de las diversas provincias del interior...es paradigmático porque de tanto en tanto hay casos así, en diversas provincias, donde se ensucian y quedan pegados desde el poder judicial hasta la policía pasando por empresarios locales y NUNCA NADA CAMBIA, por el estado tiene los brazos carcomidos por la gangrena que es la corrupción y esta demasiado acostumbrado a manejar todo como si fuesen grandes cúpulas criminales: la policía, el poder judicial, los remiseros, etc) el gobierno de nuestra inmunda provincia se puso las botas y salió a clausurar locales a lo loco.
No importa que, en un principio, todo apuntase a un remiss trucho, no importa que la chica haya muerto por algo que NADA tenia que ver con su participación en alguna juega nocturna. Típica reacción prusiana de un gobierno que no tiene un choto que hacer, que no sabe para donde correr y responde de la peor manera “como para que los padres sientan que hacemos algo”.

A raíz de esto, no hay lugares para tocar. Como consecuencia, este sábado hay un festival, donde participan grupos locales de rock para “reclamar la habilitación de lugares”.
Ahora, lo que los indignados rockeros dicen roza el ridículo y la auto parodia. Otro símbolo de la decadencia de Tucumán: EL ROCK ES UNA MIERDA (con algunas excepciones). El rock tucumano siempre fue una porquería. Exceptuando algunos casos honrosos las bandas no tienen identidad, no tienen originalidad, no tienen una mierda. Uno las escucha y sienten que todos los pelotudos tienen en su casa un disco de Metallica, otro de Marley, uno de Queen (“son clásicos boludo!”) y el “Dark Side Of The Moon” porque “es re flashero!”. Los músicos no escuchan música. No salen del mainstream. Son incapaces de proponer algo original y por lo que uno sienta que circula algo de sangre, de vida.
Bueno, hoy sale una nota en La Gaceta (el apestoso diario local) y lo que los tipos dicen es terrible: “Es una situación ambigua, porque hay una explosión creativa y un nivel que no tiene nada que envidiarle a Buenos Aires. La otra cara es que no hay estructura para aprovechar ese potencial, ni quien apoye la movida. Está todo dado para hacer de Tucumán la capital del rock, pero no se hace más que sofocar un fenómeno que es mágico” (Daniel Fares – Harakiri). No, papá, no hay una “explosión creativa” ni un “nivel que nada tiene que envidiarle a Buenos Aires”. Para la gente de Buenos Aires, cualquier banda de acá suena como una versión de mierda de alguna banda que ya tiene mas éxito allá. Que mierda es, ponele, Sr. Valdez sino unos Arbol de segunda?. Que carajo es Karma Sudaca sino unos Rata Blanca de la B? (o, como me decía un amigo anoche, unos Spinal Tap sin humor). En esta provincia apestosa no hay un nivel de nada, no hay under, no hay experimentación, no hay gente que piense adonde quiere llegar con la musica. Todos quieren ser como la Renga o como Divididos.

“Es un movimiento enorme y rico, pero está acorralado. Las bandas que editaron discos no tienen cómo mostrarlos; es el ejemplo de una producción gigante que no encuentra cómo zafar de los que por desconocimiento tienen miedo de darnos un espacio”, Alfredo Socci – Pelops. Esto lo dice un tipo cuya banda es una copia de todo lo que estuvo de moda en MTV entre el 94 y el 96. Que un tema lo canta como Kurt Cobain, otro como Eddie Vedder y otro como Billie Joe Armstrong. Las bandas que editaron discos no tienen donde mostrarlos porque SON UNA MIERDA. No se que carajo están esperando, ¿que venga Sony y les ofrezca el contrato millonario porque “escucharon que Tucumán no tenia nada que envidiarle a Buenos Aires”?. Si por lo menos existiese un cierto espíritu aventurero, un cierto conocimiento de la historia del rock y ganas de tocar para divertirse, me podría unir a su reclamo. Pero Tucumán parece un compartimiento estanco donde, realmente, el punk no nos enseño nada. La gente aquí todavía cree que “tocar bien” es una inmediata chapa aprobatoria. Que las bandas tienen que “ser profesionales”.
Hijos de puta, encima SON populares (populares dentro de la inmanente mediocridad de este lugar inmundo) las chicas alternatontas y los pelotudos con remeras de las pelotas van a verlos, los punkis destroy y millones de otros especimenes de la noche que consumen su música sin preguntarse de donde viene, que representa y si hay alguna otra cosa mejor que valdría la pena investigar. Tienen una masa de seguidores infames y acríticos que reproduce a menor escala lo que es la escena rock de Buenos Aires. Si no pueden triunfar mas allá de este agujero infernal y sus sucursales (peores aun) aledañas es porque realmente NO SON TAN BUENOS, NO AGREGAN NADA!. Ni siquiera son tan buenos como para atraer al publico “porteño” que ya tienen sus propias mierdas para contentarse. O sea: son peores que el rock nazi-onal. Vayan y guárdense, laburen de otra cosa.
Y lo peor es que esperan, como buenos mediocres que son, que el estado les de los lugares donde tocar!. “Sería de mucha utilidad que el Estado implemente una política de desarrollo cultural orientada a los jóvenes, que sea inclusiva, abierta y que abrace todas las expresiones culturales y artísticas” – Dario Souza, Burritos. Una vez mas: hijos de puta!!!! hubo algo en el 76 que se llamo punk y tenia una “filosofía” muy sencilla, son 3 letritas, ni siquiera tienen que pensar tanto con sus cerebros trogloditas: DIY = DO IT YOURSELF = HAZLO TU MISMO. CARAJO! si no tienen lugares donde tocar, ábranlos ustedes!, organícense, generen alternativas!!!. No hay una casa de brujas en su contra!!!. Y si de ultima, realmente es tan complicado tocar, la puta que los parió!, el rock no se hizo de pedir dadivas al estado provincial o nacional!. Salgan y toquen, DONDE PUEDAN, CUANDO PUEDAN, COMO PUEDAN. Si tanto tienen ganas de salir y mostrar lo que hacen, muéstrenlo en las condiciones que se pueda, a matar o morir, sin que les importe nada.
Por eso es que el rock en esta puta provincia siempre va a ser una porquería del mayor nivel: porque los que lo llevan adelante son una panda de imbeciles mediocres que corren a papi estado a cada vuelta para que les subvencione su hobby y no se juegan un carajo por lo que les gusta. No sienten el rock, sencillamente quieren entrar en ese símil del ascenso futbolístico que es el ascenso rockero y llegar a tocar a Cosquin Rock con Charly, tomar merca en el backstage y levantarse un par de pendejas. No tienen pelotas, no tienen corazón, no tienen alma y no tienen cerebro y por mi mucho mejor que no haya lugares donde puedan tocar estos fenicios de la musica. Mas les valdria ser remiseros.