viernes, mayo 14, 2004

The Drugaddicts - She Was In The Lake: El caso de los Drugaddicts es un caso curioso, que tiene mucho que ver con lo que Benito describía hace poco de los grupos que parecen condenados al éxito, pero por estupidez o malas decisiones fracasan en contra de todas las expectativas.

Formados a mediados de los 80 en Detroit, contaban con un sonido a prueba de balas, inspirado en gran parte en el synth pop que estaba tan en boga en ese momento, sabían lo que era un gancho, un estribillo pegadizo y probablemente la mitad de sus canciones (o mas) tenían posibilidades de convertirse en éxitos que aun hoy escucharíamos. Además tenían a Glenn Toro, un vocalista con personalidad, capaz de contorsionarse como Iggy Pop o de ser sugestivo como el mejor Ferry. Y detrás de todo esto estaba el genio creativo de John Mercatore, un violero que de haber tenido mas tiempo hubiese dejado una marca indeleble en el mundo de la música.

Lamentablemente las peleas internas, el alto consumo de drogas y el hecho de que Toro matase al Rottweiler premiado de Mercatore administrandole una dosis excesivamente alta de LSD llevaron a la disolución de la banda. Se dice que cuando estaban intentando grabar su primer disco Mercatore estaba tan fuera de si que se presentaba en el estudio vestido con un poncho salteño (regalo de una novia argentina) y pantuflas con cara de gorila y proclamaba que podía tocar la guitarra con la mente. Cansados del gasto de horas de estudio, Sony, que los había fichado, los hecho de una patada en el orto. Al poco tiempo se disolvieron.
Mercatore se interno en una espiral descendiente de consumo de salsa tabasco (decía que le "permitía ver la cara al gran DT del cielo") y murió de una ulcera devastadora.
Toro puso un criadero de chinchillas y hoy en día es un comerciante prospero.

Lo único que dejaron grabado fueron unos cuantos demos con una calidad muy baja, uno de los cuales he conseguido luego de largas peripecias para traérselos a ustedes, mis fieles lectores.
Disfrútenlo.